dilluns, 6 d’agost de 2007

EDITORIAL: NUEVOS CAMBIOS PARA LA DEMOCRACIA

Article escrit per diversos membres de la Coordinadora de Ciutadans pel Canvi:

Las nuevas tendencias de la sociedad con una creciente individualización de las personas, mayor visibilidad de la diversidad y de las diferencias que habían quedado ocultas, con una mayor desconfianza hacia el punto de vista del otro, y la globalización de mercados y de ideas, delimitan el marco para entender la crisis que sufren los sistemas de gobierno que están utilizando los modelos democráticos tradicionales, que basan la legalidad democrática sólo en la representación partidista.El alejamiento de la ciudadanía de las actuales formas de hacer política observada en las últimas elecciones municipales, se manifestó con un crecimiento de la abstención pero también con el hecho significativo de los 84.000 ciudadanos y ciudadanas ejerciendo su compromiso cívico con la democracia que votaron en blanco en Catalunya. La indiferencia de la ciudadanía ante los problemas públicos y la escasa implicación en la acción política, es un grave problema para la convivencia, pero también como indica Hanna Arendt, no ejercer los derechos de ciudadanía supone una merma de la libertad pública:”Cuando el individuo toma parte en la vida pública se abre para sí mismo una dimensión de la experiencia humana que de otra forma permanece cerrada para él y que, de alguna manera, constituye una parte de la “felicidad” completa”.Ser ciudadano o ciudadana de pleno derecho, quiere decir defender el derecho a tener derechos, implicarse en el gobierno y el cuidado del propio entorno, participar en la elaboración de leyes, y también cumplirlas y hacerlas cumplir, y además completar con este ejercicio toda la dimensión humana, que las dictaduras de todo tipo habían atrofiado, disfrutando en el empeño.Durante los años de la dictadura las políticas publicas se hicieron a espaldas de la ciudadanía, pero en palabras del profesor Joan Subirats la actual legalidad democrática se ha dedicado a hacer políticas para las personas, (paternalismo solucionador de casi todo del estado de bienestar) cuando los nuevos cambios que precisa el ejercicio de la democracia habría de construir las políticas publiques con las personas, que permitan incorporar a la ciudadanía con responsabilidad compartida en el desarrollo del espacio público.Después del proceso de reflexión deliberativo que hemos hecho en Ciutadans pel Canvi, nuestra asociación cívico-política ha decidido priorizar el ámbito cívico y asociativo por encima del meramente institucional, defendiendo una nueva cultura democrática abierta y participativa, que facilite el compromiso cívico libre y creativo de los diversos sectores de la sociedad, y en especial a los que han sido tradicionalmente excluidos y excluidas del espacio público. Queremos realizar una transformación activa de los procesos de exclusión ( de ideas, de clases sociales, de género, de la nueva ciudadanía sin derechos, de opción sexual, de barrios y de territorio) en procesos activos de inclusión de la ciudadanía, que estableciendo alianzas, se hace responsable de su propio cambio.Para ello queremos abrir nuevos espacios de debate como el ágora política, que permita comprender mejor los entresijos y la complejidad de las decisiones políticas, y que colabore en la elaboración de un discurso que articule las fuerzas de progreso y que permita el desarrollo de un pensamiento activo antes de la acción, y desarrollar las aulas de formación de la ciudadanía, en mediación comunitaria, participación política y federalismo. Nuestra apuesta política es abrir el mundo de las instituciones, de la vida municipal, y la forma de trabajar dentro de ellas, a la participación ciudadana continuando y ampliando a otros ámbitos la campaña de “Els calers on calen” que estamos realizando desde hace años. Mediante la acción política y el desarrollo de la auditoria ciudadana queremos colaborar en la transformación de las demandas sectoriales en reivindicación política articulando una implicación de la sociedad civil y de las asociaciones que la representan, facilitando recursos para las asociaciones que deseen pasar de las quejas a las propuestas políticas. Sin dejar de establecer redes y alianzas de reflexión y trabajo con las asociaciones cívicas de España y Europa que ya están trabajando en la profundización y diversificación del compromiso cívico y el cambio de la cultura política democrática.